El Dibujo como expresión artística o emotiva se puede practicar en casi cualquier lugar sin ningún inconveniente, y es deseable porque extiende nuestra comprensión sobre nosotros y el mundo en que vivimos.
Un blog de Dibujo
jueves, 24 de agosto de 2017
martes, 21 de febrero de 2017
Shock the Monkey
Shock the Monkey es el nombre de una canción de Peter Gabriel, bastante pegadiza, valga la redundancia. En éste dibujo homenajeo a todos aquellos que nos hemos sentido simios frente a una página compleja, y también, haciendo alusión a la canción (que no sé que dice) creo que nuestro cerebro animal, mamífero, aún es golpeado por el inconcebible universo.
domingo, 15 de enero de 2017
Perspectiva
En la tarea de traducir alguna forma a un papel, ocurren algunas viscicitudes que trastornan.
La perspectiva es una de ellas. Los orientales lo han resuelto de un modo simple: lo que está arriba está más lejos, lo que está abajo, más cerca. Han suplantado la perspectiva por la superposición.
Sin embargo, de éste lado del mundo, y hace tiempo, Durero logró que la perspectiva se haga efectiva, como ocurre ante nuestros ojos. Y a partir de allí hemos podido colocar delante nuestro los objetos y personas que hemos observado.
Hay quien dice que quien puede hacer uso de la perspectiva, tiene una profundidad de campo de pensamiento mayor que quien no la utiliza.
Como ante toda generalización, muchos son los motivos que hacen que alguien use perspectiva, y alguien la descarte.
Considero que cada caso amerita un estudio particular, pero en el mío, la perspectiva no es más que un recurso para mostrar de un modo, que cuando más conozco y profundizo en el arte de la representación, entiendo que puede ser contraproducente, porque ese orden implícito que tiene, y que fuerza a la reproducción de lo que "debería ser" como es en la realidad, no permite la yuxtaposición de significados que ocurre en trabajos en donde la perspectiva se pierde por completo, pero se gana en resonancias significativas: así es que el cubismo, con su ruptura, ha generado imágenes mucho más intensas que las que la perspectiva tradicional permite.
Sin duda que las etapas se imponen, y así, cuando uno es pequeño, el rebatimiento (la perspectiva no es posible, se muestra como visto de arriba aquello que uno desea mostrar) es el primer intento de hacer que las cosas "se vean como las vemos", y luego, la perspectiva tendrá su lugar, pero posteriormente, si nos gusta el arte y su aventura del pensamiento, nos encontraremos con el cubismo y sus posturas rupturistas del espacio y del tiempo, y allí hay que admitir que estamos en otro orden, y ese otro orden tiene otras coordenadas: los puntos de fuga ya no son útiles.
Si después el futurismo, o los formas abiertas nos seducen, podremos bucear en otras exploraciones, y quizá lo que intentemos encontrar sea algún punto de referencia fuera del plano, más cerca nuestro, dentro nuestro probablemente, siendo nosotros el punto más importante de cualquier experiencia artística.
En la tarea de traducir alguna forma a un papel, ocurren algunas viscicitudes que trastornan.
La perspectiva es una de ellas. Los orientales lo han resuelto de un modo simple: lo que está arriba está más lejos, lo que está abajo, más cerca. Han suplantado la perspectiva por la superposición.
Sin embargo, de éste lado del mundo, y hace tiempo, Durero logró que la perspectiva se haga efectiva, como ocurre ante nuestros ojos. Y a partir de allí hemos podido colocar delante nuestro los objetos y personas que hemos observado.
Hay quien dice que quien puede hacer uso de la perspectiva, tiene una profundidad de campo de pensamiento mayor que quien no la utiliza.
Como ante toda generalización, muchos son los motivos que hacen que alguien use perspectiva, y alguien la descarte.
Considero que cada caso amerita un estudio particular, pero en el mío, la perspectiva no es más que un recurso para mostrar de un modo, que cuando más conozco y profundizo en el arte de la representación, entiendo que puede ser contraproducente, porque ese orden implícito que tiene, y que fuerza a la reproducción de lo que "debería ser" como es en la realidad, no permite la yuxtaposición de significados que ocurre en trabajos en donde la perspectiva se pierde por completo, pero se gana en resonancias significativas: así es que el cubismo, con su ruptura, ha generado imágenes mucho más intensas que las que la perspectiva tradicional permite.
Sin duda que las etapas se imponen, y así, cuando uno es pequeño, el rebatimiento (la perspectiva no es posible, se muestra como visto de arriba aquello que uno desea mostrar) es el primer intento de hacer que las cosas "se vean como las vemos", y luego, la perspectiva tendrá su lugar, pero posteriormente, si nos gusta el arte y su aventura del pensamiento, nos encontraremos con el cubismo y sus posturas rupturistas del espacio y del tiempo, y allí hay que admitir que estamos en otro orden, y ese otro orden tiene otras coordenadas: los puntos de fuga ya no son útiles.
Si después el futurismo, o los formas abiertas nos seducen, podremos bucear en otras exploraciones, y quizá lo que intentemos encontrar sea algún punto de referencia fuera del plano, más cerca nuestro, dentro nuestro probablemente, siendo nosotros el punto más importante de cualquier experiencia artística.
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